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Una cosa que debemos agradecer como seres humanos es la gran versatilidad que disfrutamos gracias a la amplitud de este maravilloso planeta y aunque todas las celebraciones matrimoniales son distintas hay algunas que por su cultura o ubicación geográfica pueden hacer estallar nuestras cabezas.

 
Shamali y Yatish, ambos nacidos en la India pero viviendo y aprendiendo nuevas costumbres de nuestro país vecino Estados Unidos, decidieron casarse en Houston, Texas para que ambas familias pudieran estar presentes.
 
La idea de que una boda Hindú es más festiva y sobretodo más duradera que una boda norteamericana o latina, es muy popular, pero esta vez ellos decidieron hacer algo íntimo con familia y amigos muy cercanos en una celebración de dos días.
 
El primer día fuimos testigos de una especie de presentación y bendición por parte de los padres y familiares de los novios, el escenario colorido, la música y el aroma de las especias nos remontaron a una realidad alterna que definitivamente nos encantó.
 
A la hora de la comida, una chica hacía tatuajes mehndi en las manos de todas las invitadas, los niños jugaban en el jardín, los adultos disfrutaban de una buena charla y los variados platillos del buffet. Tras un tiempo de descanso, los novios se vistieron de blanco e hicieron una ceremonia en la cual los preparaban para el gran día cubriendo sus pieles con tumérico, el amarillo penetrante de la especia se impregnó también en sus ropas y no pararon de sonreír.
 
El día de la ceremonia religiosa partimos hacia un templo hindú ubicado a una hora de Houston aproximadamente. Fue una celebración colorida, llena de rituales y juegos, presenciamos la bendición de sus padres y familiares, visitamos los altares junto con ellos, algo distinto y emocionante.
 
Sin duda es una experiencia que jamás olvidaremos, agradecemos infinitamente a la vida que el amor sea tan vasto que envuelva en si mismo culturas, distancias e idiomas.